sábado, 23 de diciembre de 2017

Un té con Julia

Uno de los más novedosos espacios de difusión creados por la Asociación Hinneni, a la que tengo el gusto de pertenecer, es "Un té con Julia". El pasado mes de Octubre tuve ocasión de asistir a dicho programa y compartir con ella, Julia Rabadán, un momento maravilloso. Aquí os dejo el video que se realizó de nuestro encuentro.



miércoles, 20 de diciembre de 2017

La habitación de mi alma

En la habitación de mi alma
hay tres ventanas abiertas.
Tres ventanas peculiares
que tienen dada la vuelta,
pues sólo el que mira hacia dentro
puede ver su belleza.
Si miras hacia fuera
nada ves que merezca la pena.
Una obra de teatro
que ni termina ni comienza,
donde todos participan
sin apenas darse cuenta,
viviendo disfrazados 
con la ignorancia puesta.
Viene a verme el deseo
de ver más allá de la puerta,
y cuando a mis ventanas se acercan
no saben darse la vuelta.
Siguen viendo lo de siempre,
un dibujo de existencia,
como un atlas deformado
que a ningún sitio lleva.
Buscan mapas erróneos,
lugares que no tienen presencia,
y acaban descolocados
sin obtener respuesta.
Cuando llegue su momento
y en el espejo mirando vean,
sabrán que sus ventanas son las mías,
hechas de la misma materia.
Así descubrirán por fin
que nuestras almas infinitas
en la misma habitación se encuentran.

martes, 19 de diciembre de 2017

El espejo de la humanidad

Al grupo de sanación Juan Luna.

El maestro pronunció una breve charla sobre sus experiencias con la humanidad. Hablaba de las virtudes de la humanidad como espejo.

Para sanar profundamente es necesario "reconoSERse". Disponer de un espejo humano en el que mirarse. Los espejos te devuelven una imagen sin falsearla. Somos nosotros con nuestras interpretaciones quienes deformamos lo que vemos al mirarnos. 

El espejo HUMANO necesita de gente, de mucha gente. Gente dispuesta a mostrarse para que te veas. Será en uno de sus reflejos que reconocerás tu propia interioridad. Tus heridas se dan la mano de otras heridas de otras personas, y pierden la exclusividad, el lamento del dolor.

En el espejo humano, las heridas conectan con su origen y son menos hirientes. Permiten su tránsito hacia otros estados. Desde el silencio que nos guarda y recrea, si permitimos al espejo humano que nos hable, todo se asienta para comenzar su propia maduración. Es el comienzo de la transformación de la propia mirada.

El espejo humano com-parte sin partirse. Une sin forzar. Te adentra sin separarse del exterior. Te vincula con todo desde una esencia que ama la vida y cada experiencia que se presenta.

Gracias por ser reflejo del espejo de esta humanidad que me ayuda a "reconoSERme".

Autor: José Antonio Segovia.

lunes, 18 de diciembre de 2017

No me interesa

Ya no me interesa
tu discurso vacío,
tus frases llenas de críticas,
el doblez de tus palabras,
tu falsa lealtad.

No me interesa
tu frialdad y tu distancia.
Ya ni siquiera me perturba
que intentes imitarme,
que vivas a través de mis experiencias.

Ni siquiera me interesa
que sigas o no sigas mis pasos.

Ahora sé que el camino por el que ando
es sólo mío.
Con amor y con dolor
lamo mis heridas,
restaurando desde lo profundo
las fuerzas de mis alas,
prontas a alzar el vuelo.

Autora: Isabel Bermudo

domingo, 17 de diciembre de 2017

Las palabras se me escapan

Las palabras se me escapan 
por el borde de tus labios.
Escondidas en tus besos,
huidizas y calladas,
se refugian de mis versos.

Las palabras se me escapan,
quiero decirlo y no puedo,
saber donde están desean
perdidas en sutiles vientos.

Las palabras se me escapan
a bordo de mares de hielo.
¿Para qué retenerlas?
Tienen su propio tiempo.

Las palabras se me escapan
entre estrechos firmamentos.
Desconocidas me revelan
el sabor de lo eterno.

Las palabras se me escapan
atadas a un viejo yelmo.
Busco decir "te amo"
cuando lo digo en cada gesto.

Las palabras se me escapan
dejando libres mis sueños
para contarme en un instante
ese amor que nos tenemos.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Prisionero de la forma

Prisionero de la forma.
Esclavo programado.
Instrucciones de doctrinas
secretas del pasado.
Atado a un bonito traje
de brillo bien lejano.
Deslumbrando tu visión,
cegando tus pasos.
Quieres ver con otros ojos,
ojos que ya se han cerrado.
Despertando tu ilusión.
Mirando para otro lado.
Lo que muchos dijeron,
dicho está. ¡Finiquitado!
El Ahora te hablará
siendo tu momento exacto.
No mires hacia atrás jamás.
Aquí está todo.
¿Acaso no lo estás notando?
Suelta las riendas sin más.
Atrévete a ser liberado.
Despliega las alas y verás,
saldrás volando.



miércoles, 29 de noviembre de 2017

El tejedor de tus sueños

Las preguntas yacen dormidas
bajo el somier viviente
de un esqueleto
que no sabe de su existencia.

El clamor de los vencidos
no tiene fuerza suficiente
para que el amanecer
despierte con su luz apagada
los enigmas ocultos 
del ser humano que te habita.

Y así, mientras tanto,
el ritmo alterado de la noche
lo envuelve todo.

El traje invisible de los desmanes
es el único que el tejedor de tus sueños
se atreve a recrear.

Y sigues dormido,
plácidamente dormido.

Atiborrado de informaciones 
que no te dicen nada
sigues sin ser capaz
de articular otra palabra
que no sea la dictada por lo establecido.

Te conviertes en el pregonero de voces sin vida,
que utilizando maneras ostentosas
han conquistado tu mente,
tu alma, tu corazón.

Y sigues dormido,
plácidamente dormido.

El despertador de tu consciencia
se ha quedado sin baterías
y no sabe donde recargarse.

Seducido por la electricidad de lo olvidado
acudes allí, donde la masa despavorida
busca calmar sus inquietudes.

Y sigues dormido,
plácidamente dormido.

Hasta que un día te das cuenta
que es tu ruido el que no te deja despertar
y decides apagarte.

Abandonado en el silencio de ti mismo
te descubres despierto.
Despierto para verte.
Despierto para escucharte.
Despierto para amarte.

A partir de ese momento,
tus baterías se vuelven autorecargables,
tus energías inagotables,
y el dormir es sueño.